Echando la vista atrás



Como habréis visto, ya hemos hablado en varias ocasiones del Sistema Educativo Español que tenemos actualmente pero, ¿por qué no echar la vista atrás y reflexionar a cerca de como era este cuando yo estudié la Educación Primaria?

Pensando en mi propia experiencia...
¿Qué recuerdo sobre mis clases de lengua y literatura en Primaria?, ¿qué tipo de actividades hacía en el aula?, ¿guardo un buen recuerdo de aquellas clases?
Realmente, recuerdo mejor las clases de los últimos ciclos de Educación Primaria. He tenido suerte de cruzarme con profesoras de Lengua Castellana y Literatura que realmente me marcaron y con las que, aún a día de hoy, sigo manteniendo contacto.

De mis clases recuerdo que la asignatura de lengua se impartía en torno a tres veces por semana, y que cada sesión tenía una duración de alrededor de 45 minutos. Para las explicaciones teóricas y las tareas para casa, usé diferentes manuales de la editorial edebé durante toda la Primaria, los cuales alternábamos con ejercicios y actividades que realizábamos en el aula. Además, en el primer ciclo de la Educación Primaria principalmente, recuerdo que teníamos cuadernillos de caligrafía, que servían para trabajar y tratar de mejorar la misma.

En ciclos posteriores, recuerdo que mis profesoras le daban gran importancia a los dictados. Cada uno de nosotros teníamos un cuaderno de dictados que íbamos completando una vez por semana con los dictados que nos recitaba la profesora en clase y que, después, corregíamos en voz alta para que pudiésemos ver nuestros fallos. Otra de las actividades que hacíamos con bastante frecuencia eran las redacciones. La profesora nos pedía escribir a cerca de nuestro día a día, lo que habíamos hecho en nuestras vacaciones, lo que nos gustaría ser de mayores, diferentes noticias de actualidad, etc. Todas estas redacciones nos ayudaban a trabajar desde aspectos como la caligrafía y la ortografía hasta la coherencia, cohesión y ordenación de nuestras ideas a la hora de redactar un texto. Después, solíamos también generar debates en clase hablando de nuestras redacciones o leyendo estas en voz alta, para trabajar también nuestra expresión oral, tanto actitudes de expresión verbal como no verbal.

Recuerdo que, en mi centro, también se daba mucha importancia a la lectura. Realizábamos lo que se llamaba el "cuarto de hora de lectura" y, todos los días, se dedicaban 15 minutos de una asignatura (que iba variando por semanas) a la lectura de un libro de elección plenamente libre del que, una vez terminado, debíamos realizar una ficha en la que anotábamos datos como: el nombre del libro, el autor o autora y un breve resumen de este. Después compartíamos esta ficha con el resto de los compañeros para que, de esta forma, todos leyésemos los libros de todos o aquellos que pensábamos que nos resultarían más divertidos e interesantes.

Para terminar y tras haber reflexionado sobre esa etapa de mi vida académica, considero que sí que guardo un buen recuerdo de mis clases de Lengua y que, sin duda, me han ayudado bastante en mi formación y para poder llegar a estar donde estoy hoy en día. Y aunque, si me paro a pensar detalladamente habría aspectos que se podrían mejorar, creo que no cambiaría lo que fue mi paso por la Educación Primaria.

Justificación:
Creo que ha sido importante añadir esta reflexión a mi portfolio porque, aparte de que está relacionada con algunas de las reflexiones anteriores -como la reflexión sobre el análisis de materiales, el currículo de Educación Primaria o en la que reflexioné a cerca del Sistema Educativo Español-, creo que echar la vista atrás puede aportar bastante a mi futuro como docente porque, ahora que sé algo más a cerca del mundo de la docencia, puedo valorar de manera objetiva la enseñanza que yo recibí en su día. En cuanto a algunos aspectos que mejoraría, sería el hecho de haber realizado más dinámicas o trabajos en grupo, ya que apenas tengo recuerdo de ello durante la Educación Primaria, sino que lo recuerdo mucho más en Lengua Castellana y Literatura de la Educación Secundaria Obligatoria.

Por último, me ha resultado muy emotivo recordar todos estos aspectos sobre mi paso por el colegio y creo que esta reflexión se ajusta a la perfección a uno de los principales objetivos que persigo con la realización de mi portfolio: que me pueda ayudar y resultar útil para aprender más y reflexionar acerca de mi futuro profesional como docente.





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